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DÍA 1
"Abraham y Sara"
LEMA: Soy nuevo y todo lo hago nuevo
LITURGIA
LITURGIA CAMPAMENTO MIES 2007 SECCIÓN JÓVENES
En este taller, lo que se pretende es que el grupo de jóvenes que les toque, preparen el lema del día siguiente y se preparen para la eucaristía del día. Para ello, el encargado o el sacerdote junto con el responsable del coro del campamento les presentará el lema con la idea que esté preparada a la vez que le explica de qué va y les leerá las lecturas de la Eucaristía a los jóvenes para explicarles qué les significan, así como para aclarar dudas y/o preparar posibles representaciones o dinámicas que se les ocurran. Hay que tener en cuenta que el domingo (cuando caiga) se puede añadir una lectura más a las que se pensaron para ese día. También es un tiempo para preparar peticiones y/u ofrendas de forma que se enriquezca la liturgia de la misma. Todo ello desde un ambiente que se intentará que sea de oración o que al menos desemboque en 5 minutos todos juntos delante del Señor en la capilla para ofrecerle el trabajo, un padrenuestro y avemaría y hasta después.
Dia 1 : Soy nuevo y todo lo hago Nuevo
Se hace una pequeña representación entre dos respons. Uno de ellos viene con mucho misterio y después de hablar un poco le dice al otro que tiene una sorpresa que son tres cosas en una, es muy divertido y alimenta mogollón. “Un kinder sorpresa!!!” dirá el otro, pero el primero le responde que no, que es un nuevo Dios que es tres en uno porque es Padre, Hijo y Espíritu Santo a la vez, que es divertido porque todos los días lo hace todo nuevo dándonos una nueva oportunidad y muchas razones nuevas (nuevas flores, nuevo día, etc ) para creer y alimenta mogollón porque dejó la Eucaristía que es el verdadero alimento de los que le siguen. El otro se muestra sorprendido y le pide con interés que le cuente más. Se van hablando y contentos.
Abraham era un hombre excelente y muy rico. Es taba casado con Sara. Tenía grandes rebaños de ovejas y bueyes. Y chivos. Y gran cantidad de camellos. Dios le ordenó a Abraham hacer un largo viaje, para ocupar unas tierras magníficas donde habitarían sus descendientes. Aunque el y Sara no tenían hijos y eran viejos los dos. Pero Dios le anunció a Abraham que su descendencia sería numerosa como las estrellas del cielo y que de ella nacería el Redentor esperado. Abraham, confiando en el Señor, se puso en marcha. Sara lo acompañaba. Cruzaron médanos, cañadones y travesías. Por último vadearon un río y llegaron a la Tierra Prometida por Dios a Abraham. Esos campos se llamaban País de Canaán. Y allí se instalaron Abraham y los suyos. Pasaron algunos años. Sara seguía sin tener hijos y ya dudaba de tenerlos. Abraham, en cambio, confiaba en Dios, que le había anunciado descendencia. Sara por fin tuvo un hijo que se llamó Isaac y que hizo las delicias de sus padres.
Pedimos al Señor que aumente nuestra fe en él para que podamos confiar siempre en su Palabra. Lo hacemos poniendo nuestro nombre en una estrella y pegándola en un papel continuo azul simbolizando que somos descendencia de Abraham a la vez que decimos “Padre, aumenta mi fe”.
Monición : Dios hace a Abraham una promesa imposible para el hombre, pero no así para Dios. Escuchemos atentos.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
Cuando camino entre peligros,
El Alpinista
Cuentan que un alpinista se preparó durante varios años para
conquistar el Aconcagua. Su desesperación por proeza era tal que, conociendo
todos los riesgos, inició su travesía sin compañeros, en busca de la gloria sólo
para él. Como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba en la cintura.
En esos momentos de quietud, suspendido por los aires sin ver
absolutamente nada en medio de la terrible oscuridad, no le quedo más que
gritar: "¡Ayúdame Dios mío, ayúdame Dios mío!". De repente una voz grave y
profunda de los cielos le contestó: "¿Qué quieres que haga?" Él respondió:
"Sálvame, Dios mío". Dios le preguntó: "¿Realmente crees que yo te puedo
salvar?" "Por supuesto, Dios mío", respondió. "Entonces, corta la cuerda que te
sostiene", dijo Dios. Siguió un momento de silencio y quietud. El hombre se
aferró más a la cuerda y se puso a pensar sobre la propuesta de Dios... Al día
siguiente, el equipo de rescate que llegó en su búsqueda, lo encontró muerto,
congelado, agarrado con fuerza, con las dos manos a la cuerda, colgado a sólo
DOS METROS DEL SUELO...
Se deja un tiempo para que quien quiera comente la historia, haga peticiones, de las gracias, etc
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