DÍA 5

 

 

"Jonás"

 

LEMA: En todos me verás, si al corazón sabes mirar

 

TEMA

 

DINÁMICA

A continuación explicamos la dinámica a seguir. Queda a juicio del responsable la adaptación de las partes, según las necesidades de los miembros del grupo. Lo importante es que el joven discierna y se meta en la piel de los distintos personajes para intentar comprender mejor el pensamiento de cada uno, y llegar al uno suyo propio.

1.    Parte. El juicio (de 10 a 15 minutos).

Antes de explicar el tema o leer algo, lo primero será realizar un juicio de un caso. Entonces el responsable tiene que elegir al acusado, el demandante, al fiscal, abogado defensor, juez, jurado y público de la sala. También se les dice a los personajes que tienen que ser radicales en su pensamiento o por lo menos ponerse en el lado que les ha tocado. Todos menos el jurado y  el público. El jurado debe comportarse como tal,  no hablan hasta que se reúnan para dar el veredicto. El público puede saltar para chillar algo o dar su opinión, claro está que el juez puede tomar medidas.

Se pueden añadir todos los personajes que se les ocurra al responsable. Lo importante es que los jóvenes se posicionen dentro de la polémica.

Depende de las características del grupo el responsable ha de elegir uno de los caso expuestos a continuación.

 

·        Un jugador de baloncesto (muy bueno, un crack) extranjero demanda a su club porque le han despedido, y lo han sustituido por un jugador de la cantera a su juicio más malo que él y además cree que el motivo principal  es por racismo. De la otra parte el club alega mal comportamiento (juergas diarias, llega tarde a los entrenamientos, mala relación con los compañeros), no hay nada de racismo y además de esa manera deja paso a jóvenes promesas nacionales.

·        Una chica musulmana no ha sido aceptada en un colegio. El colegio le pidió que vistiera el uniforme oficial con el rostro al descubierto. La chica dice que se pone el uniforme, pero que por su religión debe ir con el rostro cubierto. ¿Por qué no puede ser libre en su religión? Recuerdo que se encuentra en un país extranjero de distinta cultura.

·        Un hombre agrede a su pareja y a un amigo. Iba borracho y drogado. No es la primera vez que ocurre esto. El acusado dice que fue por celos, y a causa del alcohol y las drogas no pudo controlarse. Que se arrepiente de lo sucedido y va a cambiar. No puede entrar en la cárcel porque perdería su trabajo actual. Ella lo ha perdonado, pero es la fiscalía la que actúa de oficio.

·        Es demandada una comunidad de propietarios que no ha querido vender el piso del conserje a una familia de una etnia distinta a todo el bloque. Según ellos, la forma de vivir de esa familia y sus costumbres pueden causar problemas futuros y ellos son libres de vender a quien quieran. La familia por otro lado dice, “no nos conocen, no saben de nuestras costumbres, tenemos derechos como todos”.

El responsable debe guiar la situación y estimular  la participación de todos, todos deben de expresar su opinión de alguna manera.

Una vez el jurado haya dado su veredicto, no se valora si es justo o no. El responsable simplemente pregunta a los miembros del grupo en asamblea que le ha parecido el juego y como se han sentido.

Una vez hayan dado su opinión pasamos a la segunda parte.

 

2.    Parte. La historia de Jonás.

Una vez finalizada la parte del juicio. Pasamos a leer o contar la historia de Jonás.

 

Historia bíblica del libro de Jonás capítulos 1-4.

Dios le pide a este profeta nacionalista que vaya a predicar a Nínive, símbolo de la más cruel corrupción, "ciudad sanguinaria toda llena de mentira, de violencia y de robos" (Nah 3,1). Jonás no quiere ir, pues piensa que a ese tipo de paganos no hay que darles ni siquiera una oportunidad de conversión. Por ello emprende viaje justo en dirección contraria, "lejos de la presencia de Yavé" (1,3). Pero hasta en su camino de evasión le alcanzó Dios. Hay una gran tormenta y todos piensan que él es el culpable, lo arrojan por la borda y se lo traga un gran pez... Jonás no tiene más remedio que cambiar rumbo y dirigirse a Nínive, donde predica con fervor el castigo inminente de Dios.

Pero la ciudad se siente tocada por Dios, confiesa sus pecados y pide esperanzada la misericordia de Dios (3,9). Jonás anuncia calamidades y la ciudad entiende conversión. Él  espera ver con gozo el odio de Dios contra aquella ciudad, y Dios realiza el disparate de tocarle el corazón y manifestar así su misericordia. Jonás habla de un Dios de venganza, pero Dios se despliega en manifestarse como Dios de misericordia, insospechado por su profeta, que no juzga con sus criterios resentidos. "Al ver Dios lo que hacían y cómo se habían arrepentido de su mala conducta, se arrepintió él también de sus amenazas y no los castigó como los había amenazado" (3,10). Aquella sociedad centrada en el lujo (vestidos) y la satisfacción (comida), invierte su conducta, en gesto de pobreza solidaria (arpillera y ayuno).

Entonces Jonás se enoja en grande. En vez de alegrarse por el éxito de su predicación y dedicarse a ayudarles en sus buenos deseos, aquel profeta orgulloso se retira a un cerro cercano, en espera que Dios haga lo que tiene que hacer: destruir de la forma más cruel a aquella ciudad maldita. Se siente fracasado y burlado por Dios; él estaba muy dispuesto a anunciar calamidades a aquellos pecadores, pero de ninguna manera quería ayudarles a cambiar de vida. Lo único que buscaba era que brillara el rayo justiciero de Dios. "Jonás se disgustó mucho de que Yavé no hubiera castigado a los ninivitas" (4,1). Por eso espera a ver si Dios hace lo que tiene que hacer: castigar.

Y se encara con Dios: “Ah, Señor, yo tenía razón cuando estaba en mi casa. Precisamente por esto traté de huir a Tarsis. Yo sabía bien que tú eres un Dios clemente y misericordioso, paciente y lleno de bondad, siempre dispuesto a perdonar. Ahora, pues, Yavé, te ruego que me quites la vida. Prefiero morir a vivir de esta forma” (4,2-3). Esto es el colmo de la necedad. Jonás merece ser nombrado patrono de los necios. Se entristece hasta desear la muerte viendo la conversión de los "malos". Le asusta quedarse sin paradigma que le sirva para la identificación y justificación de su propia bondad. Le enoja que "su" Dios sea un Dios de todos, abierto a misericordias sin fronteras.

Pero aquel Dios misericordioso para con los extraños, se presenta cercano para con Jonás también, pero con una pizca de ironía. Cariñosa y pacientemente le toma el pelo. Primero le hace crecer una planta que le libre de aquel calor sofocante, con lo que consigue, pro primera vez que el profeta se alegre siquiera un poco. Pero enseguida la planta se seca y Jonás vuelve fieramente a su enojo. Dios se le acerca y le pregunta con cariño: “Jonás, ¿crees tú que tienes razón para enojarte así?” (4,4). “¿Te parece bien enojarte por este ricino?” Y él le repite groseramente: “Sí, tengo razón para estar enojado hasta el punto de querer morir” (4,9)

La respuesta de Dios es maravillosa. Con humor dialogante le hace reflexionar a Jonás: “Te afliges por un ricino que no te ha costado trabajo alguno y que no has hecho crecer, que en una noche ha nacido y en una noche ha muerto. ¿Cómo, pues, yo no voy a tener lástima de Nínive, la gran ciudad, donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir el bien y el mal y gran cantidad de animales?” (4,10-11).

 

Una vez finalizada se les pregunta:

·        ¿Hay alguna similitud con el caso del juicio?

·        ¿Cómo es la actitud de Jonás?

·        Y Dios, ¿por qué perdona a la población de Nínive?

·        ¿Qué imagen de Dios se manifiesta en este texto?

Después de las respuestas, el responsable debe comentar la característica de la misericordia en Dios y la cantidad de amor que puede abarcar.

 

3.    Parte. Compromiso.

Después de la reflexión, debemos sacar un compromiso personal respecto a algún grupo o persona que despreciamos.

Si el grupo ofrece dificultad en este punto, entre todos se busca uno común.

Por ejemplo sentarnos durante la comida, en la marcha o en la cena con otro grupo y estar atentos a todo el mundo ayudándoles en todo.

O bien que cada uno salude con respeto  y cariño al que crea que es más distinto a él  o ella.

 

4.    Parte. Oración (elegir una de las dos).

El camino de la solidaridad

Jesús
maestro bueno,
enséñame el camino
para vivir solidariamente.

Ayúdame a convertir
mi corazón duro
en un corazón sensible
y cercano a los que sufren.
Enséñame a ver
el dolor, el sufrimiento,
y las necesidades de los demás.

Dame la sencillez necesaria
para conmoverme
frente al prójimo
y acudir en su ayuda.
Que no sea mezquino
en mi entrega,
que aprenda a dar
todo lo que tengo:
mis cosas, mi tiempo, mi esfuerzo,
mi vida entera
para que otros vivan más y mejor.

Ayúdame a tener compasión.
que no es lástima,
sino solidaridad activa
y compromiso con el otro.
Sentir con el otro,
padecer con él,
movilizarse desde adentro
para ir a su encuentro.
Dejar los propios intereses,
para atender lo de los otros.

Aprender a dar,
antes que pedir y que recibir.

Enséñame a ser solidario.
A vivir el amor de verdad
y a construir la justicia
y el Reino.
Enséñame a compartir
todo lo que tengo.
Ayúdame a liberarme
de todo lo que me ata
y me impide ser generoso
con los demás.
Ayúdame a dedicar tiempo
a atender a los que sufren
y a los que necesitan.
Enséñame a descubrir tu rostro
en el que pasa hambre,
o sufre sed o frío,
o está desnudo,
enfermo o en la cárcel.
Enséñame a verte
en los despojados
que viven al lado del camino
en nuestra sociedad de hoy. En los enfermos,
en los que tienen sida,
en los que se drogan,
en los chicos de la calle,
en los ancianos que están solos,
en los que no tienen trabajo,
en los excluidos
por nuestra injusta sociedad.
Enséñame a ser solidario
compartiendo lo que tengo,
que no es mío sino regalo
y don tuyo.

Jesús
ayúdame a vivir
como el samaritano
de la parábola,
que fue capaz de ver al otro,
conmoverse,
dejar su camino,
atender al despojado,
cuidar su restablecimiento,
ayudarlo a tener vida plena.
Muéstrame el camino
y dame las fuerzas para seguirlo.
Que mi fe
pase por las obras concretas.
Que no que quede en palabras.

Jesús,
vos que viviste solidariamente
y practicando la justicia
ayúdame a seguir tus pasos
y ser tu discípulo
por el camino
de la solidaridad activa
y el compromiso
con la vida de los demás.

Marcelo A. Murúa


 

Amar como Jesús

Señor de la Vida
nos has dado el ejemplo,
nos enseñaste a amar hasta el extremo,
nos mostraste con tu vida
lo que es vivir para los demás.
Ayúdanos a vivir
el mandamiento del amor,
siguiendo tus pasos,
tus opciones,
tu estilo y forma de amar.

Amar como Jesús,
empezando por los más pobres,
por los excluídos del mundo,
por aquellos que a nadie le preocupan
pero sí le importan, y mucho,
a nuestro verdadero Dios.

Amar como Jesús,
sintiendo compasión activa por el otro,
comprometiéndose con el dolor ajeno,
haciéndose próximo al que sufre
y está abandonado,
viviendo la solidaridad concreta
que nace de ver al otro como hermano.

Amar como Jesús,
con paciencia y pasión,
con coraje y valentía,
con gestos y actitudes,
de palabra y de obra,
con la vida
y con la entrega.

Amar como Jesús,
recorriendo los caminos,
saliendo al encuentro,
dando el primer paso,
denunciando lo que está mal,
anunciando lo que Dios quiere (para todos),
mostrando con los actos
el rostro del Dios de la Vida y la Justicia.

Amar como Jesús,
en la práctica concreta y real de cada día,
amando en el hoy y ahora,
amando a todos,
a través del servicio, la donación
y la entrega de lo mejor de cada uno
para el bien de los demás.

Marcelo A. Murúa

 

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CAJÓN DE RECURSOS

Canción

Diego Ernesto

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