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DÍA 5 Este nuevo Dios ama a todos los hombres de todos los países: "Jonás"
DIEGO ERNESTO
Señor, que sea una persona de misericordia entrañable, lleno de bondad. ¡Qué maravilloso es ser una persona buena! Que me llegue a convencer de la necesidad de la humildad, condición indispensable para el crecimiento de todas las virtudes. Humildad que, conjuntamente con el amor, produce la dulzura. La dulzura es el brillo de la caridad. La caridad no puede quedarse en el fondo del corazón, compromete los gestos, las palabras, la sonrisa, la mirada... Dulzura, afabilidad, mansedumbre y comprensión. No nos comprendemos, Señor, o no queremos comprendernos. Quisiéramos que los demás fuesen como a nosotros se nos antoja. Hay que ponerse en la situación del hermano, comprenderlo aunque él no me comprenda a mí, comprender al que está cerca y al que está lejos.
Ideario Mies (capítulo 11, La Iglesia)
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