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DÍA 2 Este nuevo Dios no quiere que el hombre sufra: "Moisés"
Día 2: Sonríe, Dios te libera
DIEGO ERNESTO
Así pues, liberación "del hombre" -no sólo de niños y jóvenes- es liberarlo de los males que repercuten en el hombre, tanto a nivel social como individual: pobreza injusta, opresión, guerra, paro, incultura, comercialización de lo sexual, hambre, falta de vivienda, falta de empresas laborales con espíritu cristiano, falta de adecuadas diversiones para la juventud e infancia, enfermedades, drogas, delincuencia -especialmente la infantil y juvenil-. A todo esto y otras cosas más debe atender el Mies en su deseo de liberar al hombre. Pero esto se puede hacer dentro de MIES de muchas maneras. Sin embargo, hay una tónica general para todos los Mies: "pasar en zapatillas" por el mundo. Huir del triunfalismo, del liderazgo exagerado e innecesario, del ruido, de lo aparatoso, de lo multitudinario. Nuestro espíritu -en esto como en todo- es lo sencillo, lo normal de una vida de amor al estilo de nuestros Patronos e inspiradores Sta. Teresita, Carlos de Foucauld, San Francisco de Asís, San Juan de Dios, San Juan Bosco, Sor Ángela de la Cruz... Somos revolucionarios, pero como lo fue María, San José y estos santos enumerados; el silencio de una vida sacrificada y entregada al máximo, atendiendo a todos los pequeños detalles de amor y servicio. No queremos ser revolucionarios al estilo de los guerrilleros, por supuesto, ya que rechazamos toda violencia, pero ni siquiera según los líderes políticos o cabecillas de grupos cristianos, como podría ser la misma JOC u HOAC. (Ideario MIES, capítulo 21)
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