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DÍA 2
Este nuevo Dios no quiere que el hombre sufra:
"Moisés"
Día
2: Sonríe, Dios te libera
TEXTOS BÍBLICOS
El ciego de Jericó (Lc
18,35-43)
35
Sucedió que, al acercarse él a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino
pidiendo limosna;
36 al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello.
37 Le informaron que pasaba Jesús el Nazoreo
38 y empezó a gritar, diciendo: "¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!"
39 Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho
más: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!"
40 Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le
preguntó:
41 "¿Qué quieres que te haga?" El dijo: "¡Señor, que vea!"
42 Jesús le dijo: "Ve. Tu fe te ha salvado."
43 Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el
pueblo, al verlo, alabó a Dios.
La
multiplicación de los panes (Lc 9,10-17)
10
Cuando los apóstoles regresaron, le contaron cuanto habían hecho. Y él,
tomándolos consigo, se retiró aparte, hacia una ciudad llamada Betsaida.
11 Pero las gentes lo supieron, y le siguieron; y él, acogiéndolas, les hablaba
acerca del Reino de Dios, y curaba a los que tenían necesidad de ser curados.
12 Pero el día había comenzado a declinar, y acercándose los Doce, le dijeron:
"Despide a la gente para que vayan a los pueblos y aldeas del contorno y busquen
alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar deshabitado."
13 El les dijo: "Dadles vosotros de comer." Pero ellos respondieron: "No tenemos
más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos nosotros a comprar
alimentos para toda esta gente."
14 Pues había como 5.000 hombres. El dijo a sus discípulos: "Haced que se
acomoden por grupos de unos cincuenta."
15 Lo hicieron así, e hicieron acomodarse a todos.
16 Tomó entonces los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al
cielo, pronunció sobre ellos la bendición y los partió, y los iba dando a los
discípulos para que los fueran sirviendo a la gente.
17 Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían
sobrado: doce canastos.
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